La experiencia Workaway o WWOOFing

Para aquellos que aún no lo conozcan, Workaway o WWOOFing son dos plataformas en las que puedes buscar alojamiento y comida a cambio de algunas pocas horas de trabajo al día en prácticamente todos los países del mundo.

Os hablaremos de www.workaway.info, que es la que nosotros usamos, en la que te registras ya sea con una cuenta individual o de pareja pagando una cuota anual muy asequible en proporción a los beneficios que ofrece. En la web encontrarás muchísimos hosts que brevemente explican lo necesario para cada tipo de trabajo y te detallan el alojamiento que se proporciona así como la comida (no siempre viene incluida).

Puedes realizar búsqueda por países, ciudades, continentes o según el tipo de trabajo que más te interese. En general, la mayoría de anfitriones dan 1 o 2 días de fiesta a cambio de 5 o 6h de trabajo al día y no suelen ser trabajos muy duros. Puedes participar en proyectos ecológicos, granjas, construcción así como ayudar con los clientes en guesthouses, hoteles, resorts… Las posibilidades son infinitas así que te recomiendo que eches un vistazo tu mismo.

IMG-20160626-WA0005.jpg
Con el host y otras workawayers

NUESTRA PRIMERA EXPERIENCIA WORKAWAY

Al principio, creíamos que iba a ser difícil que nos aceptaran en los sitios que más nos gustaban ya que no teníamos experiencia previa en este tipo de plataformas y tampoco podíamos estar mucho tiempo en un mismo sitio porque nos interesaba seguir viajando a la par que lo combinábamos con varios workaways. Algunos anfitriones requieren una estancia mínima que no siempre podíamos cumplir, pero ¿es posible estar de ruta mientras se utilizan estas plataformas?

Empezamos a enviar un montón de solicitudes a diferentes anfitriones y, para nuestra sorpresa, fueron muchas las contestaciones en las que nos aceptaban para incorporarnos pronto. Así que llegamos a la conclusión de que debíamos seleccionar aquél que pudiera ofrecernos algo más, como el contacto con la cultura y gente del país, que además fuera divertido y nos dejara tiempo libre para visitar más sitios.

A los pocos días, el anfitrión nos recogía en el aeropuerto para llevarnos a su resort donde empezaría esta experiencia. Durante los cortos pero increíbles 12 días que estuvimos en este resort en las afueras de Kuala Lumpur, ayudamos con los clientes, ayudamos a montar un mueble que necesitaban, aprendimos muchas cosas sobre la construcción con bambú y lo mejor es que nos ahorramos mucho dinero en alojamiento y comida.

Malasia 210616 (185).jpg
En nuestro tiempo libre…

Definitivamente, lo recomendamos. La gente y el personal se portó muy bien con nosotros y nos ayudó y enseñó cosas de la cultura malaya que no conocíamos.
El trabajo no se hizo para nada duro, nos levantábamos a las 10 o a las 11, desayunábamos y nos poníamos manos a la obra. Parábamos para comer, terminábamos el trabajo y teníamos tarde libre para nosotros.

malasia-210616-134
Piscinas naturales del resort

SEGUNDA EXPERIENCIA WORKAWAY

Con el buen sabor de boca que nos dejó la primera experiencia nos decidimos a probar otro workaway, para comprobar si todo era tan bonito como parecía. Esta vez lo hicimos en un hostal también situado en Kuala Lumpur y la experiencia volvió a ser genial.

Aunque en esta ocasión no disfrutábamos de tales paisajes como en el anterior, el trabajo era aún más ameno, se trataba de ayudar a llevar el hostal, hacer check-ins y check-outs de clientes, limpiar las sábanas, cambiar las basuras, y en general, que todo estuviera limpio. Además de poder desayunar cada día en el hostal, nos daban RM20 (5€) al día para comer y cenar e incluso algunos días nos dieron más por hacer un buen trabajo, cosa que resultaba bastante fácil porque no había mucha faena. Durante el día, el hostal estaba prácticamente vacío, así que mientras la lavadora estaba en marcha, nos relajábamos en el comedor, con sofá y  ¡tele con Netflix!.

Estábamos muy cerca del centro de Kuala Lumpur, al lado de una parada de LRT, lo que nos fue genial para movernos al acabar el trabajo.

Si tengo que decir algo “malo” tanto de uno como de otro, por señalar algún inconveniente, es quizá la poca privacidad que puedes tener a la hora de dormir o de estar en la habitación. En ambos casos, nos tocó dormir en literas en habitaciones compartidas. Es algo que para nuestro gusto y a pesar de ser una pareja y haber dormido separados en algunas ocasiones, queda compensado por el ahorro que supone y las cosas buenas que te ofrece esta experiencia.

TERCERA EXPERIENCIA WORKAWAY

Esta vez en una casa muy grande con gente de todas partes; China, Alemania, Italia, Rusia, Polonia, Inglaterra etc. ¿El trabajo? Mantener la casa limpiar y ayudar a organizar eventos o a realizarlos nosotros mismos, por ejemplo, cena española a la que mucha gente se apuntó y nos sacamos algún beneficio. También, usando palés de madera, conseguimos montar unos bancos muy bonitos para el jardín.

Así que, además de ahorrarte dinero, en ocasiones puedes tener pequeños pero valiosos beneficios, pues a parte del dinero es genial para conocer a gente que está viviendo la misma experiencia que tú. Vamos, viajar es barato y cualquiera puede hacerlo así que ¡buen viaje!

La experiencia Workaway o WWOOFing
5 (100%) 1 vote

Si te gusta, por favor, ¡compártelo!

Deja un comentario